El grafito es un alótropo del carbono, un cristal de transición entre los cristales atómicos, metálicos y moleculares. Generalmente es de color negro grisáceo, de textura suave y sensación grasosa. Se calienta en presencia de aire u oxígeno, ardiendo y produciendo dióxido de carbono. Los agentes oxidantes fuertes lo oxidan transformándolo en ácidos orgánicos. Se utiliza como agente antidesgaste y lubricante, y se emplea en la fabricación de crisoles, electrodos, pilas secas y minas de lápiz. El grafito abarca: grafito natural, grafito cristalino denso, grafito en escamas, grafito criptocristalino, polvo de grafito, papel de grafito, grafito expandido, emulsión de grafito, grafito arcilloso y polvo de grafito conductor, entre otros.
1. Resistencia a altas temperaturas: el punto de fusión del grafito es de 3850 ± 50 ℃, incluso después de la combustión por arco a temperatura ultra alta, la pérdida de peso es muy pequeña, el coeficiente de expansión térmica es muy pequeño. La resistencia del grafito aumenta con el aumento de la temperatura. A 2000 ℃, la resistencia del grafito se duplica.
2. Conductividad térmica: la conductividad del grafito es cien veces mayor que la de los minerales no metálicos comunes. La conductividad térmica del acero, el hierro, el plomo y otros materiales metálicos disminuye con el aumento de la temperatura, incluso a temperaturas muy altas, el grafito se convierte en aislante;
3. Lubricidad: el rendimiento de lubricación del grafito depende del tamaño de las escamas de grafito; cuanto menor sea el coeficiente de fricción, mejor será el rendimiento de lubricación.
4. Estabilidad química: el grafito a temperatura ambiente tiene buena estabilidad química, resistencia a los ácidos, resistencia a los álcalis y resistencia a la corrosión por disolventes orgánicos;
5. plasticidad: la tenacidad del grafito es buena, se puede triturar hasta convertirlo en una lámina muy fina;
6. Resistencia al choque térmico: el grafito a temperatura ambiente, cuando se utiliza, puede soportar cambios drásticos de temperatura sin sufrir daños; ante variaciones de temperatura, el volumen del grafito cambia poco y no se agrieta.
1. Análisis de composición: carbono fijo, humedad, impurezas, etc.;
2. Pruebas de rendimiento físico: dureza, cenizas, viscosidad, finura, tamaño de partícula, volatilización, gravedad específica, área superficial específica, punto de fusión, etc.
3. Ensayos de propiedades mecánicas: resistencia a la tracción, fragilidad, ensayo de flexión, ensayo de tracción;
4. Pruebas de rendimiento químico: resistencia al agua, durabilidad, resistencia a ácidos y álcalis, resistencia a la corrosión, resistencia a la intemperie, resistencia al calor, etc.
5. Otros elementos de prueba: conductividad eléctrica, conductividad térmica, lubricación, estabilidad química, resistencia al choque térmico.