Propiedades y aplicaciones del grafito laminar isotrópico
El grafito laminar isotrópico generalmente consta de hueso y aglutinante, con el hueso distribuido uniformemente en la fase aglutinante. Tras el tostado y la grafitización, el hueso y el aglutinante forman estructuras de grafito bien unidas entre sí, que generalmente se distinguen del hueso y el aglutinante por la distribución de los poros.
El grafito laminar isotrópico es un material poroso. La porosidad y la estructura de los poros influyen notablemente en sus propiedades. Cuanto mayor sea la densidad volumétrica del grafito laminar, menor será su porosidad y mayor su resistencia. La distribución de los poros afectará la resistencia a la radiación y la estabilidad térmica del grafito laminar. En la industria, la isotropía se utiliza generalmente para evaluar las propiedades isotrópicas de los materiales de grafito. La isotropía se refiere a la relación entre los coeficientes de expansión térmica en dos direcciones verticales.
El grafito laminar isotrópico posee buena estabilidad térmica y excelente resistencia a la radiación, además de la conductividad eléctrica y térmica de los materiales de grafito convencionales. Debido a que sus propiedades físicas son iguales o similares en todas las direcciones, el grafito laminar isotrópico tiene una vida útil más prolongada y reduce considerablemente la complejidad del diseño y la construcción. Actualmente, el grafito laminar anisotrópico se utiliza ampliamente en equipos de fabricación de materiales fotovoltaicos solares, moldes de electroerosión, componentes del núcleo de reactores refrigerados por gas a alta temperatura y moldes de colada continua, entre otros.
Fecha de publicación: 27 de abril de 2022